Atuendo Incompleto

Me robo mi propia historia de Conexos y la traigo a kontARTE. Gracias Conexos por publicarla. Gracias amigos por leerla.

Por Zahylis Ferro

Me miré al espejo y me agradó lo que veía. Esta vez el traje no iba a fallarme. Lucía impecable. Atractiva, inteligente, segura de mí misma. A pesar de mi reticencia hacia la ropa, me quedaba bien. Y como todo el conjunto parecía acoplarse en un certero tiro al blanco – rizos dóciles, uñas visiblemente arregladas, maquillaje discreto- decidí darle una nueva oportunidad al traje que había seleccionado con recelo.

Mi reticencia no era superficial. Tenía un basamento sólido y científicamente probado en múltiples oportunidades: el traje me traía mala suerte. Cualquiera que no crea en los caprichos de la fortuna podría reírse y decir que no hay manera científica de probar su existencia. Pero la hay. Desde el momento en que me asaltó la duda sobre la eficacia de mi traje negro de sutiles líneas color marrón, me dediqué a hacer un recuento de nuestra relación empezando por el día que lo compré.

La lista de las maravillas se había quedado reducida al mismo día de la compra. Precio incomparable: una verdadera ganga. Buena calidad. Estilo interesante y delicado. La columna de los pros se limitaba al populachero término de bueno, bonito y barato. La de los contras era bastante más larga. Contenía las fechas y detalles más relevantes de las entrevistas de trabajo en las que había utilizado sus servicios. Puros fiascos profesionales. “Los tiempos están muy duros,” pensé al principio. “Encontrar trabajo se ha vuelto sumamente difícil y competitivo,” me dije a mi misma en otra oportunidad y revisé una vez más el curriculum y la carta de presentación. “No entiendo qué anda mal conmigo,” fue mi última reflexión mientras devolvía el perchero al fondo del closet, lugar destinado para el atuendo de las entrevistas. Ahí fue que me di cuenta que el problema era el traje.

Para leer el final de la historia, haz un click aquí.

 

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9 pensamientos en “Atuendo Incompleto

  1. La forma de vestir, el tipo de atuendos que un aspirante lleva a una entrevista así como los olores (porque con peste sí que no te dejan ni terminar) creo impresiona a un entrevistador y sobre todo en aquellos que comenten los errores de realizar su tarea sin haber leído el currículo, y no conocer los aspectos interesantes del candidato, ni su nivel de organización y defensas para la solución de tareas. Bueno y que sucede si te vistes bonito muy bonito, con un traje de la mejor marca mundial y eres muy feo, ¿qué pasa? ¿Jamás encuentras trabajo eh?

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