Influencias

Por Zahylis Ferro

Un día, a la hora del almuerzo, el hombre salió de la oficina y se sentó a leer el periódico en uno de los bancos del parque de enfrente. No había nadie en el parque a esa hora, a la 1:30 pm. Y no era por el sol que ocultaba la tupida sombra de los arboles, ni por el calor, que mitigaba un poco la brisa del mediodía. No era ni siquiera porque no hubiera gente para sentarse en los bancos, porque el parque tenía un tráfico constante de personas que salían y entraban a la oficina, que era en realidad un edificio enorme.
Pero hasta aquel día a la 1:30 pm nadie se había sentado en el parque leer el periódico a la hora del almuerzo. Algunos caminantes lo miraron con asombro y otros fingieron asombrosamente no mirarlo, pero la verdad es que todos lo vieron al pasar, y aunque el no lo noto, muchos fueron hasta el estanquillo mas cercano y compraron el mismo periódico que leía y luego, tímidamente, se fueron a leerlo a la oficina.
Semanas después empezó a percatarse de que su banco favorito estaba siempre ocupado cuando salia a la 1:30 a leer al parque. Y poco a poco se dio cuenta que cada dia eran mas los que pasaban y paraban, o mas bien se sentaban a leer en el mismo parque frente a la oficina que hacia solo unas semanas atrás era solo el camino directo entre el edificio enorme y el resto del mundo.
Hasta que un buen día ya aun tuvo banco en que sentarse. Entonces, frustrado pero no dispuesto a desperdiciar su hora de almuerzo, se fue caminando por el sendero recto que lo alejaba de la oficina, muy despacio, para matar el tiempo y estirar los pies. Leer era un ejercicio pasivo. Caminar seria un mejor ejercicio para el.
Semanas después los bancos del parque volvieron a quedarse vacíos y el hombre, que intento caminar su sendero ahora súbitamente repleto de personas al punto que no le permitieron dar un paso hacia adelante, no le quedo mas remedio que sentarse en uno de los bancos vacíos a esperar a que pasara la multitud y el tiempo.
Y paso una mujer, y se sentó, y se puso a hablar desde su teléfono celular. Le parecio una practica interesante y decidio imitarla. Y entonces, cuando el tiempo pasó para todo el mundo y los bancos volvieron a llenarse, el hombre se descubrió a si mismo siendo parte de un murmullo creciente de voces indistintas que se escuchaba aun pasados los limites del parque.

 

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6 pensamientos en “Influencias

  1. Ya sabia yo que habia oido el nombrecito ese: Zally…Asi se llama la novia de Jack Skellington…en The Nightmare Before Christmas…(Aqui todo es por moda nena…telefenos, parques, bancos…periodicos, leer… )

    • Tay, el Zally (o Zaly) es la version simplificada que le ofrezco a los gringos que no pueden con el nombre real y completo…pero bueno, eso ya tu lo sabes, jajaja. No sabia que la novia de Jack se llama asi…jaja…ahora me gusta mas. Tienes razon…la vida va por modas….Un MUA

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