Un millonario a los cinco

Por Zahylis Ferro

Para mi sobrino Cesar, que hace unos dias le confeso a sus padres que el era millonario.

No le creyeron que había nacido millonario hasta después de mucho tiempo. A fin de cuentas eran sus padres y de no haberle dejado ellos la riqueza, debían saber al menos de quien provenía tanta generosidad. La verdad es que se les pusieron los pelos de punta cuando después de haber llegado a la conclusión de que sobraban facturas y faltaba dinero, su hijo llego a ofrecerles su “piggy bank” del que salieron 5 lustrosos billetes de $100.
La primera idea fue “dios mio, de donde habrá cogido ese dinero” y ya iban a empezar a volverlo loco con preguntas, cuando el niño, con una solemnidad asombrosa y un tono de voz que no daba lugar a mas indignaciones, les dijo que era millonario y que lo había heredado.
Heredar no era una palabra común en le vocabulario de la familia. Nadie había heredado nada ni tenia nada para dejar en herencia. Lo único que parecía ser hereditario era la falta crónica de dinero que había pasado de generación en generación, pero a eso nadie le llamaba heredar sino mala suerte, salacion, chino atrás… cualquier cosa menos herencia.
En un segundo se armo la gorda. La madre llamo a la abuela y a la tía y les pidió que llamaran a los vecinos de enfrente donde el niño había estado jugando la tarde anterior. Madre mía, que desgracia si el niño nos salio ladrón!! Pobres si, coño pero con decencia y dignidad, dijo el padre, que a su ves había llamado a medio barrio y revisado los bolsillos de todo los pantalones, aunque se habría sorprendido el doble de haber encontrado algo que no fuese recibos viejos.
El mundo se paralizo por una hora completa en la que dejaron de hacer preguntas a las que el niño respondía de la misma manera: lo había heredado. De quien, como, cuando y lo mas importante..cuanto…no lo sabia ni el. Al cabo de una hora exacta los padres mandaron al niño al cuarto a jugar, guardaron el dinero en el fondo del closet y se dispusieron esperar a el alguien viniera reclamando el dinero. Tarde o temprano alguien vendría. Mas temprano que tarde con lo malas que están las cosas dijo el padre. Ellos mientras tanto prepararían la excusa y se dedicarían a observar al niño.
Mes y medio después nadie había venido a reclamar el dinero del piggy bank y tampoco habían oído de nadie a quien se le hubiera perdido. Las facturas apremiaban y empezaron a usar un poco aquí un poco allá, con la firme decisión de sacarlo del salario en cuanto el dueño apareciera estirando la mano. Mes y medio mas paso y ya no quedaba nada de dinero y tampoco había aparecido el reclamador.
Ya habían echado el episodio al olvido cuando en medio de otra crisis financiera el niño volvió a aparecerse ofreciendo su piggy bank ahora con 7 billetes de $100 nuevecitos. Si antes se habían sorprendido, ahora se miraron aterrados. Ya se daban por presos, víctimas de alguna encerrona inventada por algún hijoeputa que sabrá dios que tenia en contra de ellos. La historia volvió a repetirse. Por una hora completa el mundo se paralizo dentro de la casa, solo que ahora fue peor, y la abuela y la tía salieron corriendo del trabajo y el vecino de enfrente vino también y entre todos interrogaban al niño que navegando en llanto seguía repitiendo que lo habia heredado. Al cabo de la hora, cuando ya habían planeado la coartada, y habían escondido el dinero esperando lo peor, trataron de volver a la normalidad. Tres meses, apremiados por las necesidades económicas y en vistas de que el “dueño” del paquetico no aparecía ni el gracioso que quería joderlos tampoco, empezaron, como la vez a anterior a usar poco a poco el dinero.
Cuando a la abuela se le rompió definitivamente el carro, la herencia, mágicamente alimento al puerquito con unos $5000 que alcanzaron para un buen carrito de uso que encontraron en una agencia cerca de la casa. Y cuando la mensualidad de la casa aumento, apareció una tajada de herencia suficiente para cubrir el aumento de precio por exactamente 10 años.
En una ocasión trataron de que el niño les diera un adelanto, pero por lo visto, no funcionaba así. El piggy bank estuvo vació por un buen tiempo y hasta llegaron a pensar que quizás se había terminado el juego. Cuando una vez mas el niño les ofreció su heredado tesoro, lo sentaron encima de la mesa y sin reproches ni interrogatorios trataron de sacarle información. Quien ponía el dinero y por que siempre era el necesario para sacarlos de todos sus apuros? De quien lo había heredado? Y por primera vez desde que los 5 billetes aparecieran en sus vidas, el niño rompió tu hermetismo infantil, y con la voz confiada y una mirada que contrastaba con sus cinco años, les dijo que el dinero lo heredaba de si mismo. Sus padres reconocieron en sus ojos al hijo ya crecido encerrado en el cuerpo de niño, reconocieron en la voz la profundidad del adulto que seria él, y sonrieron con ternura al imaginar que aquel hijo ahora sentado en la mesa, pudiera desafiar el tiempo y el futuro para proteger a sus padres. No necesitaban saber mas. Acostumbrados a ser imaginativos en la vida diaria, podían entenderlo casi todo. A fin de cuentas habían hecho un buen trabajo y el niño no les había salido ladrón.

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15 pensamientos en “Un millonario a los cinco

  1. Esta historia se merece el mejor de los comentarios. Sin embargo, solo se me ocurre uno sencillo y corto,pero sin dudas el mas valioso y agradecido:
    Gracias miles por escribir inspirandote en Cesar. Significa un mundo para esta, la tribu que te quiere mucho y, siempre!!

    • No lleva gracias. Es que me asombro mucho que les dijera a ustedes que el era millonario. Esas cosas que se le ocurren a los ninos no pueden pasar por alto.
      Un abrazote para la tribu.

  2. ay! yo tambien quiero un niño millonario… sera que cesar puede pedirle a piggy algo para las inclemencias economicas de esta casa… dile que necesito un yate, que sin el me muero …aahhh y una mancion para aparcar el yate en el canal de atras….

    • Muy graciosa, pero no funciona asi. A menos que de verdad NECESITES el yate y entonces bueno, pues yate sera. Preguntale a Tay si presta a Cesar, hasta que Manu tenga cinco, ahi sabremos si es millonario o no…esperemos que si…para entonces tener dos sobrino millonarios!!!

  3. Muy conmovedora la historia, aunque a veces de un comentario sencillo de un niño uno ve cada cosas, quizas el quiso decir que era millonario por tener unos padres super maravillosos, que por cierto ni tengo el placer de conocer, y aunque unos miles no le viene mal a nadie es bueno confiar en la pureza de una cerebrito aun virgen, no viciado.
    Igual la historia quedo como siempre super buena ya deberias tener tus propios libros publicados.

    • Mucho gusto Jeilyn, yo soy la mama de Cesar. Tendrias que conocer a Cesar…esta lleno de comentarios sencillos y grandes…te encantaria!
      ***** Za, disculpa mi amiga por robarme este espacio y hacerle publicidad a mi bebo, pero estoy tan orgullosa de tenerlo (y de que sea desde ya el protagonista de una historia tan bella…)*****

    • Jeilyn, gracias mi amiga bella. El niño millonario es todo un personaje, y seguro tienes razon, pero yo, desocupada entonces y con un cerebro lleno de ideas en bruto, me puse a pensar que tal y si era verdad….literalmente verdad…

  4. Hola a todos los asiduos de este lugar lleno de imaginacion y realidades. Soy la abuela de Cesar, el nino millonario. Disculpas ofrezco de antemano , por si alguien pudiera interpretar mi intervencion como algo parecido a un comercial. Lo unico que pretendo es realzar la habilidad en las letras y la composicion de Za, puesto que ha transformado un hecho, una realidad en un dibujo narrativo extraordinario. Si! Cesar es millonario por naturaleza. Reune en si tantos valores , tanta pureza de sentimientos que no alcanza para medir su talla humana aun en su corta trayectoria por esta vida. Observar a este pequeno en su transcurrir, compartir sus aciertos y errores , disfrutar de su amor es como tener una cuenta millonaria, es( y perdon por la comparacion) , pertenecer al mundo de los que tienen “muchos billetes”, porque cuando te agobia la rutina y las deudas , la luz de sus ojos te ilumina el camino y te regala la fuerza del mundo para la seguir la batalla. Cesar siempre sera un millonario, el , nosotros lo sabemos y eso es mas que suficiente. Gracias Za.

    • Me alegro que le haya gustado la historia Carmen. Con un nene tan millonario y una abuela y mama tan orgullosas de el es mas que suficiente para que a uno se le ocurran ideas. Si, ese remolino en miniatura tiene angel para el mismo y para regalar, y por eso lo queremos tanto.

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